



Salva tus metales de la corrosión y asegura la durabilidad de tu pintura con el Convertidor de Óxido. Este fondo técnico ha sido desarrollado específicamente para tratar superficies de hierro oxidadas, actuando químicamente para transformar el óxido inestable en una capa pasiva y firme que detiene el avance del deterioro.
Es el paso previo indispensable para restaurar rejas, portones, muebles de jardín y herramientas antiguas. Su fórmula de máxima adherencia crea el anclaje perfecto para que el esmalte de terminación se fije con fuerza y no se salte.
Por qué es el primer paso obligatorio en la restauración:
Inactiva el Óxido: Reacciona con el óxido existente y lo neutraliza, impidiendo que siga avanzando por debajo de la pintura nueva.
Detiene la Corrosión: Crea una barrera protectora que aísla el metal de la humedad y el oxígeno.
Máxima Adherencia: Funciona como un "primer" o imprimación, dejando una superficie mate e ideal para que el esmalte sintético de color se agarre perfectamente.
Instrucciones para una Recuperación Exitosa:
Preparación: Eliminar el óxido flojo o descascarado con cepillo de alambre o lija. La superficie debe quedar firme (aunque tenga óxido adherido) y desengrasada.
Aplicación: Aplicar 2 manos para asegurar que la conversión química sea completa en toda la superficie.
Terminación: Este producto es un fondo (color mate/opaco). Una vez seco, debe ser recubierto con Esmalte Sintético (Brillante, Satinado o Mate) para protegerlo del sol y dar el acabado estético final.
Dilución y Limpieza:
Pincel: Diluir al 5% con Tersirrás (aguarrás).
Rodillo: Diluir al 10%.
Soplete: Diluir al 15%.
Especificaciones Técnicas:
Rendimiento: 12 a 14 m² por litro y por mano.
Secado: Al tacto 3 horas. Repintado entre 8 y 12 horas.
Acabado: Mate.
Uso: Interior y Exterior (como base).
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